Un paralelo de tantos
Las diferencias que existen entre la política estatal canadiense y la política estatal colombiana en la actualidad salen a relucir en variados aspectos fundamentales para la democracia y sus términos generales, algunas de estas vertientes cualitativas son, la conciencia, la igualdad, la justicia social, la equidad, la inclusión y la honestidad, el siguiente análisis estará dirigido a la descripción de dichos aspectos a manera de identificación de las diferencias más relevantes entre los gobiernos de Canadá y de Colombia.
En términos de conciencia, Canadá goza de excelentes parámetros de eficiencia y desempeño de la misma, plantea una monarquía parlamentaria federal con una serie de exigencias político- sociales que se encuentran directamente ligadas a las decisiones valoradas por la reina, la gobernadora general y el primer ministro, ellos en conjunto se encargan de ejercer una soberanía arraigada a las fuertes tradiciones democráticas que presenta el país. Por tal motivo la conciencia representa para los ciudadanos el pilar de todas sus garantías, y en razón a esta, consideran muy importante el cumplimiento ineludible de sus deberes para el correcto funcionamiento de sus códigos sociopolíticos. En Canadá, los ciudadanos son altamente conscientes de los derechos que los respaldan en su diario actuar y se sanciona toda falta que desestabilice la armonía social.
Por otra parte, Colombia es denominada Estado social de derecho y se caracteriza por un gobierno descentralizado, sin embargo, pese a estos calificativos la conciencia que es elemental para sus mandatarios y sus ciudadanos se encuentra totalmente deteriorada y se considera que la implementación de este término en el país es completamente obsoleta en los distintos escenarios sociales que la ameritan. A consecuencia de esto, hasta el día de hoy se continúan vulnerando los derechos colectivos y existe un gran desconocimiento de las garantías colectivas existentes para el respaldo de los colombianos y sus necesidades elementales.
En adición a lo anterior, la justicia social que se vive en Colombia es ausente, teniendo en cuenta que hay una injusticia marcada a lo que respecta los derechos de cada colombiano, quienes se ven afectados por el mal manejo y corrupción expuesta en su conformación; la desigualdad está al límite desde lo que comprende la economía en la que las clases sociales en especial la alta, reciben muchos más beneficios y se aprovechan de la falta de educación de lo que viene siendo la clase media y baja. Este último aspecto se debe a esa misma injusticia que surge de la ignorancia acerca de los derechos que como colombianos poseemos en la constitución.
De acuerdo con lo anteriormente dicho y si decidimos comparar nuestras circunstancias con lo que se vive en Canadá, si bien se ha visto que este es un país que destaca por su multiculturalismo; así mismo sus residentes gozan de igualdad de oportunidades aún para los extranjeros, lo cual les permite lograr a los mismos su desarrollo personal por medio de la prohibición de todo tipo de discriminación, razón que la cataloga como uno de los países menos corruptos. De este modo la inclusión es uno de los puntos a resaltar haciendo énfasis en la educación y su población que cuenta con las condiciones necesarias para que las personas con discapacidad puedan realizar su debido proceso de educación incluyendo la de aquellos que les cuidan, no existe ningún tipo de distinción por la raza vivida desde un concepto integral dicho país brinda las prebendas para que los individuos extranjeros que quieran residir aprendan su idioma relacionándose de mejor forma, accedan a un trabajo y vivienda, y si es el caso de que estos tengan hijos también se les brinda educación percatándose de que ellos no sufran y exista un proceso de equidad.
En Colombia por su parte se experimentan altos grados de exclusión en el ámbito socio- político, lo que impide la correcta distribución de oportunidades entre los colombianos y los pone en una constante percepción de competencia por la más mínima garantía ofrecida, restando con ello el significativo valor de la equidad social. Como consecuencia de estos acontecimientos, los ciudadanos se ven incitados a recurrir a la deshonestidad para con ella conseguir un sinfín de beneficios de manera ilícita, en contraste, Canadá sitúa el principio de la honestidad junto con otros más como sólida base de su cultura, cuidando celosamente del cumplimiento de la misma por respeto a las libertades individuales.
Se puede concluir diciendo que sin duda alguna existe una gran diferencia entre Canadá y Colombia con base a los conceptos previamente analizados, sin embargo, es clave mencionar, que la última está llamada a combatir todo aquello que no concuerde con la rectitud legislativa de manera que en un futuro las siguientes generaciones denoten un sentir verdaderamente nacionalista y un fuerte deseo de hacer lo correcto no por dar cumplimiento a las obligaciones, sino, por fortalecer cada vez más los valores que aún se encuentran adormecidos en nuestra sociedad moderna.


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