Cerebros en fuga
En la actualidad, la cifra de individuos que emigran hacia otros países en búsqueda de oportunidades laborales y de garantías se ha incrementado considerablemente, desestabilizando un sin número de estructuras sociopolíticas que conforman las distintas sociedades; este fenómeno recibe por nombre, fuga de cerebros e implica cambios y adaptaciones para quienes la experimentan. El siguiente artículo va dirigido a presentarles mi opinión acerca de esta problemática en Colombia y Canadá y a la explicarles el porqué, la fuga de cerebros arrebata las oportunidades de estos países y desequilibra la democracia.
A manera de punto de partida del paralelo alusivo a la fuga de cerebros evidenciada en Colombia y Canadá, es relevante a mi parecer, mencionar que ambos aunque en diferente medida, experimentan este fenómeno tan reiterado en la presente década, esto en razón a la disminución de ofertas laborales y/o a las pocas garantías profesionales prestadas en ambos países, que le obliga a los individuos capacitados en alguna ciencia a emigrar a algún otro país con el suficiente potencial para el desempeño de su profesión. Los motivos de esto último oscilan entre la necesidad de mejores ingresos y la oferta de empleo en áreas que por lo general no son debidamente pulidas en su lugar original de residencia.
En Colombia, la fuga de cerebros o de talentos, está estrechamente relacionada con las oportunidades de emprender negocios y de tener contacto con nuevas tecnologías, opciones que los colombianos perciben convenientes durante el ejercer de su profesión, así mismo, parten del país atraídos por las altas remuneraciones que les son ofrecidas en el extranjero que en comparación con las nacionales son, en definitiva, verdaderamente óptimas. Esta circunstancia deteriora la permanencia de individuos capacitados que pueden contribuir en la mejora de los índices de desarrollo nacional y aportar a la conformación de instituciones democráticas donde se instaure la prioridad por la generación de políticas oportunas y se incentive la inversión de recursos económicos en programas productivos, estos suelen partir a países como EE. UU y España.
En lo que respecta a Canadá, a pesar de ser un país apetecible por ciudadanos de otras regiones no está excepto de este fenómeno conocido como fuga de cerebros y es que, si bien es un país de gran porcentaje de oportunidades, sus habitantes prefieren ir en busca de otros destinos como el sur o los Estados Unidos; se ha demostrado que quienes buscan desarrollar las carreras de ciencias tecnológicas, ingenierías o matemáticas son quienes constituyen la alarmante suma del 153% de la población que ha encontrado mejores oportunidades de laborar fuera de su país de origen.
Considerando lo anterior, Canadá en vista de lo que sucede y teniendo en cuenta que estas carreras cursadas por los individuos son quienes constituyen la esencia de la economía canadiense, ha puesto en marcha un nuevo proyecto llamado “Revirtiendo la fuga de cerebro” que no es más que la preocupación de su gobierno al no poder rendir las capacidades y mitigar las necesidades de quienes ven en la emigración en futuro mejor, de tal modo que han optado por realizar mejoras en los salarios que involucran este sector de la tecnología, y es que no solo preocupa que Canadá disminuya su tasa de habitantes o incremente la suma de emigrantes, debajo de este telón está expuesta su economía ya que quienes se van a Estados Unidos son recibidos por las más grandes empresas multinacionales, hecho que supone ganancias para su nación mientras que Canadá no puede gozar de estos intelectos y aumentar su economía, conllevando al gobierno canadiense a sentar esta situación y restablecer sus políticas permitiendo el goce mutuo, es decir, sus trabajadores para con su país.
Teniendo en cuenta las situaciones que les he expuesto sobre ambos países y en relación con mi profesión de fisioterapia puedo decir que Canadá es una opción indiscutible a aprovechar, dado a que lamentablemente la situación que presenta el sector salud en Colombia es un factor con el que se hemos venido luchando hace muchos años, y es que las condiciones de las áreas de trabajo no son las mejores, al no contar con el acondicionamiento necesario para realizar un trabajo de exaltar, precisamente por el bajo presupuesto que se destina a este sector.
Por otro lado, el sueldo mínimo para un fisioterapeuta en Colombia es de $1.083.000 pesos, lo cual puede no ser cierto o no validarse para todos los casos, en la medida en que no todos tienen el privilegio de conseguir un trabajo que esté dispuesto a cumplir con todas las prestaciones salariales y en el peor de las situaciones no se les brinda la oportunidad de trabajar por no tener experiencia laboral, comparando este hecho con Canadá quien ofrece la opción de laboral con el título obtenido en nuestro país de origen acompañado de una validación ofrecida por ellos, esta carrera es de gran importancia y relevancia. En Canadá, aunque cumplir con los requisitos sea un poco más riguroso la recompensa se ve reflejada económicamente, ya que para un fisioterapeuta de primer nivel el suelo es de 2750 dólares canadienses lo que referencia en Colombia 8.507.316,53 de pesos colombianos por lo que vale la pena el riesgo de irse en busca de esta oportunidad que a la larga mejora nuestra calidad de vida.
Como resumen a todas estas variables analizadas, es relevante para mi recordarles, que es verdaderamente necesaria la creación de políticas y de espacios aptos para el desarrollo profesional, velando por el cumplimiento de las leyes que garantizarán la aparición de escenarios más democráticos donde los profesionales no vean truncadas sus metas por el olvido de sus necesidades, recordemos siempre hacer énfasis en este asunto más a menudo hasta que nuestras voces sean escuchadas.


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